“Si el Congreso quisiera que un presidente tuviera esa autoridad, tendría que cambiar la ley”, continúa.
Zachary Price, profesor de la Capacidad de Derecho de la Universidad de California en San Francisco, dice que la medida es un “tropelía” de la ICA.
“Es perverso interpretar eso como si se creara este mecanismo para suprimir fondos unilateralmente”, dice Price a TIME, y agrega que esta interpretación no está respaldada por mucha “experiencia histórica”.
La maniobra rastreo retener los fondos hasta que expiren al final del año fiscal, dejando al Congreso poco tiempo para objetar.
En este caso, dice Price, muestra aún más cómo se está manipulando la ICA.
Al gobierno “no debería quedarle mucho pasta al final del año fiscal si lo ha estado gastando sobre la marcha en la forma que contempla el estatuto”, dice.
Asimismo señala que el gobierno estadounidense está claramente dividido en tres poderes, y el Congreso, que ocupa el poder parlamento, tiene el poder de aprobar leyes o, en este caso, suprimir fondos que ya han sido asignados. Ha sido separada explícitamente de la autoridad del poder ejecutante y del Presidente.


