Exrepresentante. Susan Wild (D, Pensilvania), además elegida en 2018 y ex compañera de cuarto de Stevens en Washington, dijo en una emotiva publicación sobre el respaldo de Rogers que “las consecuencias para Haley no estarán solo en la política demócrata; será una paria entre sus amigos en el liga demócrata en el Congreso”.
Exrepresentante. Andy Levin, un demócrata de Michigan que fue preferido adyacente a Stevens en 2018 pero que a posteriori de la redistribución de distritos perdió delante ella en las primarias de 2022, publicó que el respaldo de Haley a Rogers era “desmesurado, más allá de lo aceptable”.
El dirigente de junta de Stevens y muchos otros miembros del personal renunciaron el domingo. “Hablo en nombre de nuestro equipo para apoyar incondicionalmente a Abdul El-Sayed para el Senado”, escribió en un comunicado Justin German, ex dirigente de junta de Stevens durante ocho abriles. “Estas elecciones son demasiado importantes para sembrar división o permanecer al beneficio”.
El director de comunicaciones de Stevens, Logan Basch, parece favor dejado además su puesto: su correo electrónico envió una respuesta cibernética a TIME que decía: “Hola, a partir del 1 de noviembre ya no estoy en la Oficina de la Congresista Haley Stevens”.



