KIEV, 15 oct (Reuters) – Ucrania ha reanudado sus ataques contra las refinerías rusas con un ataque a una instalación en la región de Riazán, dijo el jueves el director regional, a posteriori de que el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy expresara su enojo por una retirada “peligrosa” de la inteligencia estadounidense.
Desde el sorpresivo anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de un suspensión el fuego energético entre Rusia y Ucrania el domingo, Kiev se había abstenido de atacar las refinerías rusas, a las que el líder estadounidense había culpado del aumento de los precios del diésel en los mercados mundiales.
Pero Zelenskiy había expresado una creciente frustración por los continuos ataques de Rusia a la infraestructura energética ucraniana, que según dijo el miércoles habían dejado a 600.000 personas sin electricidad. Advirtió que Ucrania no suspendería sus propios ataques indefinidamente si Rusia no correspondía y todavía criticó lo que dijo era el predilección de Trump con destino a Rusia.
En una entrevista con el Financial Times publicada el jueves, dijo que a Ucrania se le había gastado la paciencia.
“El retiro (sobre el ataque a las refinerías) ha terminado. Hemos terminado”, dijo al boletín.
Pavel Malkov, director de Riazán, dijo en una publicación en Telegram que un importante ataque con drones ucranianos en la región había provocado un incendio en una refinería de petróleo.
“Ahora se están evaluando los daños materiales. Los servicios de emergencia están trabajando en el empleo”, dijo.
En su entrevista, Zelenskiy criticó el entusiasmo de Washington por cerrar acuerdos comerciales con Moscú y la manifiesto maravilla de Trump por el ruso Vladimir Putin.
Trump pidió el sábado a Ucrania que reemplace a Zelenskiy y criticó los ataques de Ucrania a la infraestructura petrolera rusa, un día a posteriori de anunciar un acuerdo de suministro de diésel con Rusia, “con el objetivo de sujetar los precios del combustible que se han disparado desde que comenzó la cruzada entre Estados Unidos e Israel con Irán en febrero”.
A pesar de la suspensión de los ataques a las refinerías por parte de Ucrania, los funcionarios ucranianos se quejaron de que no habían recibido ninguna alerta temprana de Estados Unidos en los últimos días sobre el ataque de misiles balísticos rusos.
Asimismo dijeron que la traducción marcial del servicio de comunicaciones por mandado Starlink de Elon Musk se había ralentizado en todo el país, obstaculizando las operaciones de primera fila y los ataques de mediano difusión contra sitios militares rusos.
Musk dijo el miércoles en una publicación en X que Starshield, la traducción marcial de Starlink, era propiedad del gobierno de Estados Unidos y estaba controlado por él, quien decidía los límites de velocidad.
Zelenskiy ha dicho que los oficiales militares ucranianos fueron advertidos por sus homólogos estadounidenses de que Washington bloquearía los servicios de inteligencia a menos que detuvieran los ataques a la infraestructura energética rusa.
En la entrevista con el Financial Times, Zelenskiy dijo que la suspensión fue presentada a Kiev como un problema técnico, pero descartó la idea de que las fallas del sistema satelital Starlink pudieran acaecer sido causadas por una equivocación.
“No fue un problema técnico, fue la voluntad”, dijo al Financial Times.
Cuando se le preguntó si Ucrania estaría dispuesta a detener los ataques energéticos como forma de reparar las relaciones con la Casa Blanca, dijo al boletín que sólo podría estar de acuerdo si a cambio le dieran más interceptores Patriot fabricados en Estados Unidos, calificándolo como el “leve” que sería aceptable.
(Reporte de Daniel Flynn y Rhea Rose Abraham en Bengaluru; editado por Tom Hogue, Edwina Gibbs y Jason Neely)



